2 may. 2016

Entrenador de fútbol infantil en España detuvo un partido por insultos a niños del equipo rival.

“Como vuelva a escuchar un comentario despectivo se acaba el partido. ¿Pero de qué vais? Son niños”. José Mayans, entrenador del equipo benjamín del Atlético San Blas, de Alicante, no se anduvo por las ramas. Tras observar que jóvenes aficionados de su club insultaban y menospreciaban a jugadores del equipo rival, Mayans pidió al árbitro que detuviera el partido. Cruzó el campo, se dirigió a la grada de donde partían los insultos y expulsó a los agresores. Los espectadores aplaudieron el gesto. 
“Lo tenía muy claro, si no salía el que había insultado mi equipo no ganaba la Liga pero el partido se suspendía inmediatamente”, señaló el técnico alicantino. “Son niños de 9 y 10 años, eso no se puede permitir y menos en mi casa, trabajamos los valores y somos un equipo ejemplar, ni siquiera hemos visto tarjetas amarillas”, añadió. 
Mayans no se había percatado de los insultos hasta que vio a un jugador del otro equipo llorando: “Me giré al banquillo rival y observé que un niño estaba llorando. Me acerqué y me dijo que le estaban insultando desde la grada llamándole gordo y metiéndose con él”, explica.
“Lo cogí y me fui a la grada a que me dijera quién le estaba insultando. Me resultaba raro porque la gente aquí es muy educada y no suele pasar nada. Comencé a gritar que o salía el que había insultado o el partido se suspendía inmediatamente”, relata el técnico, que vio cómo su amenaza surtió efecto. Salieron los que habían sido y el partido siguió. El árbitro le agradeció al entrenador su actuación con un abrazo. 
Al final, el Atlético San Blas se impuso por 6-2 al Playas de Alicante, y consiguió así su segunda Liga. El club, con más de cien niños en sus escuelas, tiene claro que la deportividad y el respeto al rival deben ser los valores que hay que inculcar a los niños por encima de cualquier aspecto deportivo.

Nota de elventano.es
____________________________